martes, 17 de octubre de 2017

Cri-Crí, el grillo cantor de México

“Eres dorado mientras eres un niño, como lo verde. 
Cuando eres un niño todo es nuevo; es el amanecer. 
Sólo cuando te acostumbras a las cosas se hace de día” 
- Susan E. Hinton


Todos conocemos algunas de las tonadas de Cri-Crí, seguramente crecimos con El ratón vaquero y Caminito de la escuela o, al menos, las hemos escuchado. Pero ¿por qué habría que retomar, ahora como adultos, la música de Cri-Crí? Me gustaría que lo descubriéramos juntos.

Su vida
Francisco Gabilondo Soler nació en Orizaba (Veracruz) el 6 de octubre de 1907 y vivió muchos años con su abuela. Estudió hasta el 6º grado de la primaria porque la escuela lo aburría, por lo que desde pequeño fue un autodidacta apasionado por el conocimiento. Incursionó en el estudio de todas las materias pero su mayor inclinación fue por la astronomía y la música. Se casó con Rosario Patiño en 1927 -con apenas 20 años de edad- y al año siguiente se trasladó a la Ciudad de México para estudiar astronomía en el Observatorio Nacional, pero sus recursos económicos limitados se lo impidieron. Y, como bien sabemos, fue en su otra pasión donde encontró el éxito: la música.


Su carrera como compositor comienza recuperando estilos de la época como el tango y el foxtrot y en 1932 incursiona en el radio a través de la estación XYZ, donde debido a su tono crítico, satírico y bromista recibe el apodo de "El Guasón del teclado". En esa época se aboca en hacer crítica social de costumbres de la época, en exponer sus puntos de vista y satirizar situaciones de la realidad mexicana para un público adulto. Rosario Patiño, su esposa, era la directora de ventas de la emisora XEW -La catedral del radio- por lo que ayudó a convencer al director de la estación de que Francisco entrara a la radio. Su primera aparición fue el 15 de octubre de 1934 interpretando música infantil. A las pocas emisiones del programa, que por cierto era la antesala de La hora azul que protagonizaban Agustín Lara y Pedro Vargas, nació el personaje que logró conmover al público mexicano: Cri-Crí. Este programa fue transmitido durante casi 27 años hasta el 30 de julio de 1961.


El éxito de Cri-Crí y la vida de Gabilondo Soler, quienes adquirieron una identidad única, fueron llevadas a la pantalla grande en 1963 por el director Carlos Amador, quien filmó la película con Ignacio López Tarso y Marga López como protagónicos. En 1951, y una vez que debido a su éxito los recursos se lo permitieron, Francisco retomó su pasión por la astronomía e ingresó a la Sociedad Astronómica de México y construyó un observatorio de prácticas en Tultepec. Poco después, en 1970, un poco harto de la Ciudad, Francisco se retiró a San Miguel Tocuila, un pueblito cerca de Texcoco en el Estado de México. Tras dejar un amplio legado musical que formaría un componente primordial de la educación de los niños mexicanos y luego de haber dedicado sus últimos años a la observación astronómica, la matemática y la lectura, Francisco falleció el 14 de diciembre de 1990.

Su creación
En sus piezas musicales, Gabilondo Soler recupera múltiples estilos mexicanos que apelan a lo tradicional y a sus raíces: desde su nativo son jarocho hasta la banda. También incorpora ritmos de otros lugares como la jota española y el tango argentino, lo que da como resultado una amplia variedad de estilos que, sin embargo, no pierden el sello característico de su compositor. Los compases con los que inician sus canciones y su inconfundible tono de voz no dejan otra posibilidad a la pregunta ¿Quién es es el anda ahí?

Cri-Crí, el grillo cantor, utiliza su voz para conversar con la audiencia y transmitir, mediante cuentos musicalizados, un retrato metafórico y sencillo de la realidad. Sus 263 composiciones conmueven de una forma u otra porque musicalizan la cotidianeidad de la amistad, el amor y una variedad inabarcable aquí de sentimientos y temas. Incluso llega a criticar y retratar situaciones difíciles con ironía y, algunos dicen, cierta malicia que también hace de su cancionero entretenimiento para adultos; por ejemplo, Vengan turistas la compuso e interpretó en su época como “Guasón del teclado” en la XYZ y muestra una especie de crítica al turismo, a la inversión extranjera y a la necesidad económica de México. Sus composiciones están cargadas de cuestionamientos sobre la realidad, justo como esos niños que no paran de preguntarse el porqué, Cri-Crí se asombra de lo que le rodea y escribe sobre ello para los niños. Si bien, como se dijo, sus canciones retratan la realidad, Cri-Crí las dota de un lenguaje adecuado y una metáfora ideal para su público infantil.

Francisco, como cantautor para niños, adaptó algunas de las fábulas y cuentos clásicos que tanto le apasionaron en su infancia y retomó personajes y situaciones descritas por autores como los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen, Julio Verne y Emilio Salgari. Según el escritor Carlos Monsiváis, Gabilondo Soler es el más importante fabulista mexicano contemporáneo y, como tal, aporta moralejas que han contribuido desde hace generaciones a la educación de los niños mexicanos (La merienda y El ropavejero, por ejemplo, son a su vez un retrato de la educación de la época y de la obediencia del niño). Asimismo, las letras de sus canciones no son comunes porque más que ser piezas compuestas por versos y coros, utilizan la narrativa y de hecho componen ellas mismas un bagaje literario propio. El mismo Francisco escribió 3560 páginas de textos y cuentos que hilvanan sus historias y canciones. Cri-Crí no solamente cantó, sino que construyó todo un universo para que los niños disfrutaran.

Ser como niños
Gabilondo Soler no es solamente un músico, sino un aporte a la literatura infantil y al mismo pensamiento mexicano. Sus textos, plagados de figuras, están dotados de un sinfín de elementos culturales y de reflexión que logran, además, presentarse al público infantil. Su música apuesta al oído, pero también a la observación, la duda, la imaginación y los sueños. A través de la palabra y la música, Cri-Crí logró conmover a muchas generaciones e invitarlas a soñar, a preguntarse y a retomar la alegría y el asombro que tenemos cuando somos niños. El niño es inocencia, juego y risa. El niño es capaz de disfrutar realmente y ser feliz en su propio mundo, el que él mismo ha creado. La música de Cri-Crí elabora un universo para niños que, mediante multiversos y secuencias sencillas, asemeja los juegos infantiles de rondas y canciones y les invita a ser parte de él. Para los adultos, en cambio, es una invitación a que retomemos ese ser dorado, ese niño interior, haciendo lo que nos apasiona y atreviéndonos a asombrarnos y preguntarnos por las pequeñas cosas -aquellas que pasan desapercibidas ante nuestras adultas realidades que han dejado de azorarse-.

Debido a sus propias circunstancias de vida, Gabilondo Soler añoraba su infancia, decía que entre más larga fuera la niñez era mejor y compone pensando en ello. La infancia es esa época en la que uno vive alegre, sin las preocupaciones de la vida adulta. Cuando uno es niño, no deja de preguntarse. Basta con mirar a los padres cansados de responder a tantos porqués de sus pequeños para que veamos cómo los niños son capaces de asombrarse por todo y cómo los adultos vamos perdiendo esa capacidad. El niño encuentra posibilidades infinitas y es capaz de imaginarlo también todo. La vida nos hace perder esa chispa que nos mueve de niños, nos hace un tanto monótonos, nos acostumbramos a las cosas. La invitación del grillito cantor es a soñar, a imaginar, a vivir con alegría, a jugar, a asombrarnos de las cosas sencillas, a nunca dejar de cuestionarnos, a gozar de esos pequeños instantes que, de hecho, componen la felicidad.
“Las canciones y cuentos que aquí encontrarán son parte de los ensueños de un niño, igual a todos los niños. Por mi gusto, aún sería pequeño pues no he perdido la afición por los juegos y por los cuentos, pero un hechicero llamado Cronos me encantó y me volvió señor. Sin embargo, hoy me acompañan miles de chiquitines al compás de la música de mi corazón” (F. Gabilondo Soler, Cri-Crí)

Los mexicanos crecimos escuchando sus canciones y aunque las generaciones cambian, quizá vale la pena hacerles caso a los que nos invitan a ser siempre como niños y a nunca perder esa esencia de lo que un día fuimos. Sin duda, Cri Crí es un clásico mexicano atemporal que vale la pena retomar como adultos para inculcar en las generaciones venideras, pero también para re-descubrir al niño que tenemos muy dentro de nosotros, recordar nuestros sueños, no parar nunca de cuestionarnos sobre el mundo y jamás perdernos a nosotros mismos.

Datos curiosos
*Este 2017 es el 110º aniversario del natalicio de Francisco Gabilondo Soler y se inauguró un museo en su honor dentro del Poliforum Cultural Mier y Pesado en su natal Orizaba.

*En el Centro Cultural y Social Veracruzano (en la CDMX), hay una fuente que rinde homenaje a una de las canciones más emblemáticas de Cri-Crí: El chorrito. Allá en la fuente hay un chorrito y se puede ver a Cri-Crí con su violín y la hormiga con su paraguas que va recogiéndose las enaguas. En octubre y noviembre de este año habrá una exhibición con artículos originales de Gabilondo Soler.

*La banda de rock mexicano, El Tri, le hizo un homenaje a Cri-Crí en su canción Cuando canta el grillo.

*En el 2007, por el 100º aniversario de Cri-Crí, el Servicio Postal Mexicano sacó una serie de timbres conmemorativos del grillito cantor y algunos de sus personajes.

*Como confirmó su nieto, Óscar Gabilondo, a partir de este año se entregará el premio Francisco Gabilondo Soler al mejor compositor mexicano de música infantil.

*La Compañía Nacional de Danza hizo una obra de ballet con la música de Cri-Crí y ésta se ha presentado en varias ocasiones como homenaje al compositor.

*Al final de su episodio 254, El Chavo del Ocho hizo un homenaje a Cri-Crí y sus canciones. El tema Gracias Cri-Crí fue escrito por el mismo Roberto Gómez Bolaños.

*En 1948 en la película de Los tres huastecos, el gran Pedro Infante interpreta la canción de Cri-Crí, Conejo Blas.
*Francisco, el nieto de Gabilondo, comentó en una entrevista un popular rumor de que en los sesentas Walt Disney quiso comprar a Cri-Crí y sus canciones debido a su éxito en México, pero no aceptaron la oferta y más tarde Disney sacó en 1940 su personaje de Pepe Grillo como consciencia de Pinocho. Sin embargo, Disney hizo una secuencia que figura en la película de Cri-Crí (para la escena de la canción Los cochinitos dormilones).


Top canciones imperdibles de Cri-Crí
Menciones honoríficas: El soldadito cojo (instrumental), El marinero, Abuelito, Acuarela, El calendario, El chorrito, El jicote aguamielero, Los sueños, El gato del barrio.

Una situación sencilla y cotidiana de alguien que quiere a otra persona y el poder de la música.


5 Bombón I (1934)
Una de las canciones más conocidas de Cri-Crí que narra la historia del rey de chocolate. Como el mismo nieto de Cri-Crí dijo en una entrevista, la canción pudiera haberse inspirado en la casa de dulce que visitan Hansel y Gretel en el cuento de los hermanos Grimm.

4 Pobre cucú (1936)
Utilizando al cucú como metáfora, Cri-Crí parece retratar a la perfección cómo todos somos, de alguna forma, prisioneros del tiempo.
3 La muñeca fea (1935)
No sólo relata la historia de una muñeca rota, sino que apela a sentimientos profundos que todos los que escuchamos la canción podríamos sentir como propios algunas veces.

2 El ropero (1934)
Cri-Crí retrata su propia infancia a lado de su abuela, proyecta una nostalgia por el pasado y los recuerdos. No pierde la oportunidad para recalcar que “a los niños de estos tiempos los mismos cuentos les gusta oír”, porque el niño es capaz de sorprenderse de todo y porque, de hecho, su música es temporal. Además, los elementos que el nieto saca del ropero de su abuela aluden a otras canciones.


1 Dí ¿por qué? (1939)
Sin duda está ligada al número 2 de este top y retrata también la nostalgia, la añoranza del pasado y el deseo que tenemos de que las personas que queremos fueran eternas. Los niños no sólo se sorprenden, sino que siempre se preguntan por qué pasan las cosas. Buscan respuestas y nadie mejor que los abuelos -tan sabios ellos y resaltados en nuestra cultura- para brindar una respuesta. Esta canción ha sido interpretada por varios artistas, como José José, que reflejan su carácter adulto y los sentimientos que despierta.


2 comentarios:

  1. Nunca dejes d ser niña!!! Lindo e interesante articulo. A ti t las enseñaron?

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  2. Hasta lloré al leerlos!!!! me remontaron a lo más íntimo de mi infancia...GRACIAS por NUNCA dejarlo morir!

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